jueves, 9 de agosto de 2012

La memoria del sueño

A la persona que hoy me ha vuelto a dejar con los pies en tierra para volar hacia aires nórdicos.


Rememorar un sueño es sumirse en él, intentar internarse en sus significados más profundos, o darse el gusto de recordarlo. Es cierto que, hay determinados sueños que te dejan algo "trastocada" puesto que traen matices nostálgicos que se apoderan de ti y te hacen entrar en una especie de "mundo paralelo", un mundo paralelo vivido hace años que se te antojan milenios, pues, la realidad es que todo  cambia en la vida, algunos aspectos de manera radical, otros siguen almacenando estratos de la inocente niña de la infancia. Los sueños son un profundo pozo de misterio, como una puerta a los rincones mas recónditos de nuestra mente. Todos los sueños son diferentes, son puertas a nuestra alma. Hoy he soñado. He soñado que la persona que ahora está lejos de mí y una de las que más quiero dentro de mi repertorio "amatorio", estaba otra vez conmigo, como si el pasado no se hubiera alterado por el vertiginoso futuro que marca el presente. Todo parece normal hasta que tus párpados se abren de repente, vuelta a la tierra, cariño. De cualquier manera ansías que ese sueño sea realidad y no un mero producto del subconsciente. Me levanto e intento asimilarlo, tengo una sensación de necesidad por aferrarme a ese sueño que me acaba de dejar  con un suspiro nostálgico y algo trastocada. Escapa de ese sueño, reúnete conmigo otra vez, para siempre, como en los viejos tiempos. Aunque, como es cierto, aferrarnos al pasado jamás nos ayudará a escribir nuestro presente, lo único que hará será crearnos un estado de  calima mental. Tú, que acabas de dejarme pensativa en mi última siesta vespertina. Tú más que nadie sabes que no te olvido, cada día estás presente, conmigo, no lo olvides. En tu vida entrarán muchas personas, pero déjame decirte que pocas te querrán como lo hago yo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario